Cierre de empresa textil es una alerta para mejorar competitividad, señala Amcham

La Cámara Americana advierte que el país tiene que eliminar trabas de comercio y garantizar seguridad jurídica para que estas no se sumen a las dificultades que las empresas enfrentan a nivel internacional.

El cierre obligado de una de las cinco plantas de la empresa textil estadounidense Fruit of the Loom en El Salvador, debe ser una alerta para que tanto las empresas como el gobierno mejoren la competitividad de los negocios a través de procesos logísticos más rápidos, menos impuestos y más seguridad jurídica, opinó la directora ejecutiva de la Cámara Americana de Comercio (Amcham), Carmen Aída Muñoz.

“Esta es una señal de alerta para la competitividad de las compañías. Si ya de por sí las condiciones son complicadas, esto se agravará más si las empresas no logran ser competitivas”, dijo la representante de la Cámara que aglutina a más de 150 empresas americanas, entre ellas Fruit of the Loom.

Al hablar de competitividad, la dirigente gremial se refiere a las condiciones nacionales que puedan facilitar los negocios a las empresas: desde trámites en las aduanas hasta costos de materias primas, movilización de mercancías, permisos, certificaciones y todo tipo de trámites que hagan más fluido el comercio.

A través de la Cámara de la Industria Textil (Camtex), la empresa estadounidense Fruit of the Loom confirmó el miércoles de esta semana que cerrará una de las cinco plantas de costura en el país, debido a que su demanda en EE.UU. ha caído a raíz de una alta tasa de inflación, así como elevados costos de producción a raíz de una distorsión en la cadena de suministros.

El cierre de esta planta significa la eliminación de 800 puestos de trabajo y una importante cuota de exportación de productos textiles como camisetas, calcetines y otros que se compran en EE.UU. y el mundo.

Camtex aclaró que la empresa cierra la planta de producción por factores internacionales y no por las condiciones de negocios en El Salvador.

Pero para Carmen Aída Muñoz, aunque no son los factores nacionales los que han obligado a la planta a cerrar, sí es necesario que se evite que en un futuro se vayan empresas por factores locales.

Para la representante empresarial, medidas como la aprobación de un impuesto al 5% a los seguros u otras leyes que sumen costos para las empresas debilitan la competitividad de las compañías frente a otros países que también están haciendo negocios con EE.UU., Centroamérica y el resto del mundo.

“El país deja de ser atractivo y pierde ante otros que están buscando negocios”, afirmó.

Sobre este impuesto que ha propuesto el gobierno y que gravaría todos los seguros, Muñoz dijo que todavía están analizando la propuesta para determinar los impactos que este generaría en las compañías pues esto implicaría un costo más dentro de su administración.

No todas las empresas están amenazadas

Pero no todas las empresas están en una situación preocupante. La representante de la Cámara Americana aclara que mientras la empresa textil Fruit of the Loom ha tenido que hacer recortes en su producción, otras están incrementándolos, como es el caso de las industrias que fabrican y envasan bebidas y alimentos.

En EE.UU. la elevada tasa de inflación (la mayor desde hace 40 años) ha modificado los patrones de consumo de sus ciudadanos. La prioridad ahora es la compra de alimentos mientras que la ropa, el calzado y otros productos de menos necesidad han pasado a segundo plano.

El director financiero del gigante de los supermercados Walmart, John David Rainey, explicó hace unos días que los estadounidenses cada vez eligen comprar artículos más baratos, en particular cuando se trata de alimentos.

De hecho, la confianza de los consumidores ha comenzado a despegar en agosto, lo que sugiere que los estadounidenses se están volviendo más optimistas con respecto a la economía en medio de una disminución de los precios de la gasolina.

Esto podría hacer que la demanda vuelva a crecer poco a poco y el nivel de producción se recupere en las empresas.

“No todas (las empresas) están pasando lo mismo. Hay unas que están mejorando mucho, como las de alimentos y bebidas”, señaló Muñoz.

Otras de servicios, como las de call center que están agremiadas a la Cámara Americana también han tenido que aumentar sus operaciones en vista de una mayor demanda de sus servicios.

Patricia Figueroa, presidenta de Camtex, dijo que esperan que el cierre de la planta de costura de Fruit of the Loom sea temporal mientras se estabiliza la economía. Esta empresa americana tiene 28 años de presencia en El Salvador.

Además afirma que no puede predecir si otras empresas textiles instaladas en el país podrían hacer recortes en sus operaciones pues estas dependen de la demanda que tengan de sus compradores.

“Hay algunas empresas que sus principales compradores también están cerrando por la crisis mientras que en otros casos, todavía se pueden mantener”, explicó.

Alta competencia en la región

Tanto a Muñoz, como a otros dirigentes empresariales les preocupa la competitivad del país debido a que El Salvador comparte con Centroamérica un mercado importante en Estados Unidos.

La directora ejecutiva de la Corporación de Exportadores (Coexport), Silvia Cuéllar, lo advirtió antes: “esta crisis nos puede afectar, pero también nos obligará a innovar y conquistar mercados que otros países no podrán aprovechar”, dijo en su momento


FUENTE: El Diario De Hoy / www.elsalvador.com

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