Comercios amplían sus inventarios de productos para prevenir escasez.

De acuerdo con gremiales en El Salvador, las empresas están comprando más mercadería y contratando servicios de bodega y almacenamiento extra

Las importaciones del gigante asiático desde América Latina y el Caribe ascendieron a cerca de 34 millones de dólares en 2014 y las exportaciones a 15 millones. foto edh/AP

La crisis en la cadena de distribución de suministros que ha afectado a la economía mundial desde mediados de 2021 ha provocado que los comercios y empresas en El Salvador se preparen ante otra situación de similares magnitudes.

Lo anterior es porque esa crisis provocó un aumento desmedido en el costo del transporte de mercadería, principalmente, la que proviene desde los países asiáticos pues, según organizaciones como la Corporación de Exportadores de El Salvador (Coexport), el costo del flete marítimo llegó a aumentar hasta en un 600% con respecto al costo que tenía previo a la pandemia de covid-19.

Y previendo que esta crisis podría extenderse por otros factores internacionales, los comercios en el país están ampliando aún más sus inventarios y de esta manera tener reservas ante una posible crisis de desabastecimiento.

Según Silvia Cuéllar, directora ejecutiva de Coexport, en el país se están tomando medidas para prepararse ante la posibilidad de que la crisis de suministros se agrave, ya sea por medio de la compra de más productos (para un período de 6 meses) o buscando proveedores más cercanos distintos a los que comúnmente le compran los comercios salvadoreños.

Lo anterior es porque, generalmente, los productos que ingresan al país se exportan de países como China; sin embargo, como afirmó Cuéllar en semanas anteriores, la estrategia actual es buscar nuevos proveedores en países como Brasil, Colombia y México.

“Es producto de las estrategias que precisamente han estado siguiendo las empresas que lo han podido hacer, afortunadamente a tiempo”, señaló la directora de Coexport a finales de mayo.

Estas acciones buscan evitar lo que sucedió luego de la reapertura económica tras los primeros meses de la pandemia, cuando un alto volumen de demanda de mercadería a nivel mundial provocó que toda la cadena de distribución colapsara y muchos puertos, entre ellos dos de los principales de Estados Unidos, se enfrentaran a un estancamiento de contenedores que duró meses.

A parte de ampliar los inventarios, otras medidas que los exportadores han tomado en cuenta son el pagar bodegas extras, lo que les permite almacenar más volumen de mercadería de la capacidad que tienen las mismas empresas en sus bodegas.

Vista de la bodega principal de Ransa en El Salvador, ubicada en Apopa, donde ofrece almacenamiento de productos secos y refrigerados.

Sector de almacenamiento de mercaderías está en auge

Este tipo de medida no es exclusiva de El Salvador, pues la contratación de servicios de bodegas para almacenamiento de mercadería es algo que ha ido en aumento en los últimos meses en Estados Unidos, donde ha sido impulsado, principalmente, por la fuerte demanda de productos en línea que adquiere la población en ese país.

“Es una lucha encontrar un lugar que se adapte a los clientes”, explica Michael Schipper, de la corredora Blau & Berg, especialista en el sector inmobiliario comercial en New Jersey y Nueva York.

La tasa de espacio libre cae desde hace año y medio, y alcanza 3.4%, a pesar de que en el primer trimestre de 2022 se construyeron más de ocho millones de metros cuadrados de nuevos galpones e instalaciones, según la firma inmobiliaria Jones Lang LaSalle.

La demanda es de tal magnitud que en solo seis años los precios de compra se multiplicaron por tres o por cuatro en la región que cubre Schipper, al norte de New Jersey. En el caso de los alquileres, el precio medio aumentó 22% en dos años en Estados Unidos, según el estudio Beroe.

“La logística y la distribución para el comercio electrónico son los catalizadores de esta necesidad de espacio en el mercado estadounidense”, indica Beroe, que precisa que la demanda supera la oferta desde hace 18 meses.

Otro efecto de la covid-19 en la cadena de suministros fue el “enredo logístico en el que “tuvimos contenedores en el lugar equivocado, problemas de abastecimiento y, más recientemente, stocks demasiado importantes”, recuerda Mark Manduca, responsable de inversiones de GXO, una empresa que presta servicios logísticos hasta en 28 países.

Para limitar estos riesgos, explica este especialista, muchas empresas “buscan lugares de producción más cercanos” a sus mercados, “y eso aumenta la demanda de depósitos”, algo similar al “nearshoring” que está implementando Estados Unidos, que consiste en trasladar sus plantas de producción desde Asia a regiones como Centroamérica.

Medidas preventivas aumentaron importaciones

Un dato que podría reflejar la forma en que los comercios y empresas salvadoreñas se están preparando para enfrentar crisis de este tipo es el volumen de importaciones que ha habido en el país en los primeros meses del año, el cual ha superado las cifras del 2021.

Por ejemplo, hasta el mes de abril, el valor total de importaciones que ingresó al país ascendió hasta los $5,795.6 millones, una cifra que fue mayor a la del mismo período del año pasado en un 26.5%, pues en 2021, el país compró unos $4,579.6 millones durante los primeros meses.

En ese sentido, economistas como Luis Membreño señalaron anteriormente que ese volumen alto en las importaciones, que superó por más de $3,000 millones al total de exportaciones, era un indicador de que las empresas salvadoreñas se estaban preparando ante una nueva crisis en la cadena de suministros.

Además, el alto costo de los productos, el elevado precio del petróleo y la guerra en Ucrania, podrían añadir más presión al rubro para aumentar sus reservas.


FUENTE: El Diario de Hoy / https://www.elsalvador.com/

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