Crisis en la cadena logística provocaría escasez de productos en últimos meses del año

Gremiales del área logística apuntan a que la crisis podría durar hasta el próximo año.

La crisis por la fuerte presión en los costos logísticos que han enfrentado las empresas a nivel global desde la segunda mitad de 2021 parece que ya comenzó a ceder, pues en distintos países los precios del transporte de mercancías ha experimentado leves rebajas.

Sin embargo, para el contexto salvadoreño y de la región centroamericana, el panorama aún parece sombrío, pues como señalan gremiales consultadas por El Diario de Hoy, la crisis en la cadena de suministros aún se mantiene vigente y, de hecho, podría durar varios meses más.

Según apunta el presidente de la Cámara de Logística de El Salvador (CALOES), Salvador Mónico, “a estas alturas, los costos elevados se mantienen para ciertos orígenes y destinos, pues las circunstancias de Centroamérica son muy distintas a las de otros países de Europa o Estados Unidos”.

Lo anterior con referencia al tema del volumen de mercancías que manejan los demás países, algo por lo que, debido a las enormes cantidades, es posible que logren percibir una disminución en el costo, sobre todo, porque esas economías se han vuelto prioridad para los países exportadores debido a la alta demanda, algo con lo que no puede competir Centroamérica, por ejemplo.

En este punto, el experto en temas logísticos y miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Agentes de Carga y Transitarios de El Salvador (ASAC), Fernando Romero, añade que hay otros factores que están influyendo en el comportamiento de estos precios, como lo es la distancia o la cantidad de contenedores.

Por ello, esta situación, que parece que no terminará en el corto plazo, por lo menos para la región centroamericana, se encamina a un posible desabastecimiento de productos que afectarían el comercio de la temporada alta del año, es decir, entre noviembre y diciembre, época navideña y de muchas demanda de productos de consumo.

Mónico subraya que, de hecho, actualmente ya puede percibirse un desabastecimiento de ciertos productos, principalmente, prendas de vestir y enseres tecnológicos procedentes del continente asiático, por lo que a finales de 2022, los productos que las personas adquieran podrían no ser los más novedosos, señala.

En este punto, el presidente de CALOES también añade que electrodomésticos de línea blanca podrían ser algunos de los productos que se volverán escasos en el tramo final de 2022, precisamente, porque la crisis en la cadena logística continúa.

No obstante, apunta que hasta la fecha el desabastecimiento no se ha notado en gran medida porque los comercios salvadoreños adquirieron suficiente mercadería en 2021, algo que también ha provocado que los servicios de almacenamiento y bodega en el país esté totalmente lleno.

Y con respecto a una eventual reducción en los costos, Mónico reitera que “no hemos percibido la disminución en los costos, pues el hecho de que países grandes estén aliviando su crisis con nuevas rutas nos está afectando como región”.

Según el representante de la gremial, los países exportadores están dando más prioridad a las naciones que representan mayor demanda en la economía global, en cuyo escenario, el volumen de demanda de Centroamérica, no es prioridad.

Crisis afectó balanza comercial

Al analizar los datos oficiales relacionados con las importaciones y exportaciones, y sus respectivos volúmenes puede notarse la fuerte influencia que tuvo la explosión de la crisis de suministros en la balanza comercial del país, es decir, la diferencia entre lo que el país compra y vende.

Sin bien es cierto, El Salvador generalmente consume más de lo que produce (por lo que necesita importar desde otros países) con la crisis de suministros el valor de esas compras se disparó desde 2021, debido al aumento desmedido que tuvo el transporte de mercadería.

Según Romero, actualmente traer un contenedor desde Asia con productos tecnológicos, por ejemplo, puede costar entre $8,000 y $12,000, aunque este valor depende mucho de los contratos con las navieras, las negociaciones, el volumen total, el tipo de mercancía y otros aspectos que podrían tomarse en cuenta.

Aún así, apunta que durante los peores meses de la crisis en la cadena de distribución, el traer un solo contenedor llegó a costar unos $18,000, aunque gremiales de exportadores e importadores afirmaron en meses anteriores que el preció llegó a rondar los $20,000.

En este sentido, al revisar el volumen de importaciones que hubo entre enero y julio de 2019, por ejemplo, puede notarse que el país compró 5,769.5 millones de kilos en mercancía por un valor de $6,801.6 millones, mientras que en el mismo período de 2022, el país importó 6,549 millones de kilos en mercancía por un valor de $10,385 millones, lo cual demuestra el fuerte incremento en el valor como producto de la crisis de suministros.

Similar situación ocurre con las exportaciones, pues pese a que en 2022 “aumentaron”, el incremento ha sido en valor, pues en los primeros siete meses del año el país vendió 2,091.9 millones de kilos en productos por un valor de $4,494.1 millones, una cifra más alta en comparación a lo vendido en 2019, pese a que la cantidad de productos, en volumen, fue muy similar en ambos años.

En términos porcentuales el efecto de la crisis es muy evidente, pues entre 2019 y 2022 el valor de las importaciones aumentó hasta en un 52.7%, mientras que el volumen solo incrementó en 13.5%.

Por otro lado, las exportaciones en términos de valor subieron hasta un 26% en 2022, con respecto a 2019, pero en volumen el incremento fue solo de 6.9%.


FUENTE: El Diario de Hoy / https://www.elsalvador.com/

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