Centroamérica aumenta comercio con Unión Europea tras una década del acuerdo

Según la sección de comercio de la UE en la región, Costa Rica es el país que más impulso ha dado a sus exportaciones con el acuerdo firmado en 2012. El Salvador se mantiene a la zaga.

Las exportaciones de Centroamérica a la Unión Europea casi se duplicaron en los primeros 10 años vigencia del Acuerdo de Asociación (AA) con la Unión Europea (UE). Este instrumento, permite a la región acceder de manera preferencial con sus productos a los 27 países que integran el mercado único de la UE, compuesto por 450 millones de potenciales consumidores.

El acuerdo, firmado en junio del 2012, cuenta con tres pilares: diálogo político, cooperación y comercio sostenible. Los dos primeros aún no entran en vigor debido a que falta un país europeo que complete el proceso (ver nota secundaria).

«Hoy miramos atrás: ¿qué hemos hecho? Hemos impulsado el comercio entre ambas regiones de manera significativa, la Unión Europea es hoy el segundo mercado de América Central, se duplicaron las exportaciones de América Central hacia la Unión Europea, se duplicó la inversión europea hacia América Central», resumió el embajador de la UE en El Salvador y ante el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), François Roudié, durante un evento para repasar la primera década del acuerdo.

«También este acuerdo nos sirve de apoyo a la cooperación de la Unión Europea a la región, esta cooperación se suma a la cooperación bilateral que la Unión Europea brinda a cada uno de los países», añadió Roudié.

En lo que la cooperación se refiere, la región recibió en los últimos seis años 180 millones de euros, alrededor de $200 millones, para ejes como la seguridad, cambio climático, roya el café y la integración económica centroamericana.

Más ventaja

Massimo De Luca, jefe de la sección de comercio para Centroamérica de la UE, destacó que probablemente las exportaciones de Costa Rica han sido «más robustas y donde ha habido más diversificación» porque más allá de banano y el café, de los productos tradicionales, los costarricenses han impulsado los aparatos médicos y productos médicos.

Después está Guatemala, que en 2021 tuvo un superávit en sus exportaciones con la UE.

A la zaga se encuentra El Salvador, el país que menos provecho ha sacado del acuerdo. «La situación de El Salvador es un poco atípica, yo no tengo la respuesta, solo puedo hacer hipótesis. Es que de verdad hay un enfoque muy fuerte en El Salvador de las exportaciones a la región y a Estados Unidos», comentó De Luca.

Otra razón es que sus exportaciones aún se soportan en productos tradicionales. Pero también se observa que hay una cantidad de productos que salen de El Salvador que son aparatos eléctricos, pero que no se ven en las estadísticas porque son de zonas francas. El año pasado estas exportaciones subieron un 63 %. «Hay elementos de diversificación importante en los bienes y los servicios», apuntó el funcionario.

El Salvador se convirtió en el último país en ratificar el Acuerdo de Asociación. El Parlamento Europeo ratificó el convenio en diciembre de 2012.

Según la ministra de Economía de El Salvador, María Luisa Hayem, esta cartera trabaja «para el aprovechamiento de los tratados comerciales que ha firmado el país». «El acuerdo ha dado un impulso fundamental para la consolidación de las indicaciones geográficas y denominaciones de origen en El Salvador y la región», dijo Hayem.

Compromisos

Con la firma del AA, Centroamérica asumió una serie de compromisos para facilitar el tránsito de mercancías procedentes de la UE por la región.

Entre estos compromisos destacan un mecanismo para la devolución de aranceles, que luego debería ser reemplazado por un sistema de pago único, y un solo formulario para simplificar los procedimientos aduaneros al momento de mover mercancías en la región —lo que ahora se conoce como el Documento Único Centroamericano (DUCA)—, entre otros.

Según explicó De Luca, la UE «empuja estos temas hasta cierto punto».

Una tarea pendiente del istmo es contar con una ventanilla única para las compras públicas, «lo que facilitaría la intervención de los inversores europeos en las compras públicas».

La desgravación arancelaria ha ido avanzando, según De Luca; el horizonte es a 15 años, recordó. Para este funcionario es necesario que exista un «ecosistema de personas que conozcan las reglas (el acuerdo), e informen a sus gremios».


Fuente: El Economista / www.eleconomista.com
Investigación realizada por:  Rosa María Pastrán-  21 de Febrero de 2022 

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